La normativa establece que las empresas deben disponer de pruebas que respalden sus declaraciones y estar preparadas para presentarlas a las autoridades competentes de forma clara en caso de que se cuestione dicha afirmación.
En algunos casos, la normativa exige expresamente que se ponga a disposición de los consumidores cierta información. Por ejemplo, para poder utilizar afirmaciones sobre prestaciones futuras, hay que poner a disposición del público el plan de ejecución y la información sobre su verificación.
Además, el uso de afirmaciones medioambientales genéricas solo está permitido si hay pruebas de una excelencia medioambiental reconocida. Aunque la directiva no exige expresamente que se publique en línea toda la documentación que lo respalde, el profesional debería ser capaz de explicar al consumidor de forma clara y sencilla en qué se basa la afirmación que utiliza.
Salvo en los casos que la normativa contemple expresamente, no existe una obligación general de publicar en línea toda la documentación que respalde las declaraciones medioambientales.
Sin embargo, facilitar a los consumidores el acceso a la información principal y a las pruebas que respaldan las afirmaciones (por ejemplo, mediante códigos QR, páginas web u otras soluciones similares) puede ayudar a reducir el riesgo de reclamaciones y a aumentar la transparencia de la comunicación.
La evaluación del grado de divulgación necesario debe hacerse caso por caso, teniendo en cuenta el tipo de afirmación utilizada, las disposiciones específicas aplicables y la información necesaria para que el consumidor pueda entender bien el significado y el fundamento de la afirmación medioambiental.
Última modificación el 25/09/2026