Las nuevas normas no solo se aplican a las declaraciones medioambientales, sino también a las relacionadas con las características sociales de un producto, de una empresa o de su cadena de suministro.
La Comisión menciona, entre otros, los siguientes aspectos sociales:
- condiciones laborales (por ejemplo, derechos de los trabajadores, salarios justos y seguridad en el trabajo);
- derechos humanos (por ejemplo, que no haya trabajo infantil ni trabajo forzoso);
- igualdad e inclusión (por ejemplo, no discriminación e igualdad de género);
- impacto en las comunidades locales;
- responsabilidad social a lo largo de la cadena de suministro;
- bienestar animal.
Por lo tanto, estas características pueden ser objeto de declaraciones o etiquetas de sostenibilidad y entrar dentro del ámbito de aplicación de las nuevas disposiciones.
Las normas generales de la Directiva sobre prácticas comerciales desleales también se aplican a las afirmaciones relacionadas con características sociales. En concreto:
- el profesional debe poder aportar pruebas adecuadas de la veracidad de las afirmaciones objetivas que utilice en la comunicación comercial;
- Hay que evitar las afirmaciones genéricas o formuladas en términos vagos e imposibles de verificar;
- Las etiquetas de sostenibilidad solo se pueden usar si se basan en un sistema de certificación que cumpla con los requisitos de la directiva o si las ha establecido una autoridad pública.
Última modificación el 02/10/2026